El PSOE muestra su vocación política internacionalista

Por Elena Valenciano

Acorde con los principios que inspiraron a los movimientos históricos socialistas y socialdemócratas, el PSOE ha sido siempre un partido internacionalista.

Nº17 abril 2009

Zapatero, en un acto electoral socialista en la campaña al Parlamento Europeo.

En los primeros años de su andadura participó en los congresos de la llamada Segunda Internacional y tras la crisis de ésta, fue miembro fundador de la Internacional Socialista (IS) constituida en Frankfurt en 1951. Desde entonces, el PSOE ha ido tejiendo, consolidado y ampliando una red de relaciones internacionales, primero en Europa, pero también en otros continentes y de forma muy intensa en América Latina.

Las circunstancias históricas han determinado no sólo el marco de las relaciones, sino el carácter de las mismas Así, la situación de clandestinidad y exilio de los socialistas españoles durante la etapa de la dictadura concitó la solidaridad y el apoyo de los partidos de la Intencional Socialista, muy especialmente de los suecos, noruegos, alemanes, belgas y franceses, con los que se establecieron unas estrechas relaciones.

La llegada de los socialistas al gobierno en 1982 y su permanencia hasta 1996 modificaron esta situación y el nivel de las relaciones del PSOE con los partidos europeos y latinoamericanos. En Europa, el triunfo socialista coincidió con una etapa de pérdida de los gobiernos por parte de los principales partidos socialistas y socialdemócratas, convirtiéndose el PSOE en un referente por las transformaciones y logros alcanzados en nuestro país en un período de tiempo relativamente breve.

La integración de España en la Comunidad Europea, en 1986, abrió un importante campo de actuación y coordinación en el seno del Grupo Socialista del Parlamento Europeo, destacando la contribución de los socialistas españoles al proceso de Unión Europea y a la apertura de mayores espacios de colaboración con América Latina y el Caribe.

Desde entonces, el marco de relaciones del PSOE con los partidos europeos se ha venido desarrollando tanto en el plano bilateral como en el seno del Partido Socialista Europeo (PSE), cuya composición se ha visto incrementada con partidos de los países del Este de Europa tras la caída del Muro de Berlín; actualmente, un total de treinta y tres partidos miembros, cinco asociados y siete observadores.

El regreso del PSOE al Gobierno en 2004 y la revalidación del triunfo en las elecciones de marzo de 2008 coinciden nuevamente con un ciclo en el que la socialdemocracia europea en muchos países está en la oposición y, de nuevo, el PSOE se convierte en un referente, especialmente en lo que se refiere a las políticas sociales y al amplio paquete de medidas sobre la ampliación de derechos de ciudadanía.

En estos años se han incrementado los intercambios con los partidos socialistas y socialdemócratas en distintos ámbitos, desde los relativos al funcionamiento del partido hasta los programáticos y electorales. Delegaciones del SPD alemán, del SLD polaco, del PS belga, del PS portugués o del SAP sueco acudieron a Madrid para observar la campaña electoral y conocer de primera mano nuestra experiencia. Igualmente el PSOE ha visitado un importante número de países europeos a invitación de los partidos socialistas o laboristas.

No es casualidad que, de cara a las elecciones europeas de junio de 2009, el PSOE fuese el partido anfitrión del Consejo del PSE, celebrado en Madrid en diciembre de 2008, en el que se aprobó el Manifiesto Electoral con el que los socialistas y socialdemócratas europeos concurrirán a esta cita electoral.

En esta coordinación de las políticas de la socialdemocracia europea será especialmente importante la presidencia española de la Unión, en 2010, que será precedida, como es habitual, por la reunión del Consejo del PSE.

En lo que se refiere a América Latina, un hecho importante marcó el inicio de un amplio marco de relaciones del PSOE con los partidos de la región: la Conferencia de Dirigentes Políticos de Europa y América Latina en pro de la Solidaridad Democrática Internacional, celebrada en Caracas en 1976.

Esta conferencia constituyó un importante hito en las relaciones entre Europa y América Latina y el Caribe, y contó con la asistencia de las personalidades más importantes de la socialdemocracia europea (Willy Brandt, Bruno Kreisky, Olof Palme, Mario Soares y Felipe González, entre otros) y representantes de una amplia gama de partidos latinoamericanos: Rómulo Betancourt y Carlos Andrés Pérez (Venezuela), José Figueres (Costa Rica), Haya de la Torre (Perú), Porfirio Muñoz Ledo (México), Anselmo Sule y Aniceto Rodríguez (Chile), Rodrigo Borja (Ecuador) y Ricardo Balbín (Argentina).

Las relaciones personales de Felipe González con la mayoría de los dirigentes políticos latinoamericanos fueron también un importante factor en el inicio de esas relaciones, que se institucionalizaron progresivamente.

El contexto político de la región en la década de los 70, marcado por los regímenes militares y los conflictos armados en Centroamérica, determinó la decidida apuesta del PSOE por la defensa de las libertades, la democracia, los derechos humanos y la paz. En consecuencia, más allá de los lazos de afinidad y de valores compartidos con los partidos latinoamericanos, nuestro partido mantuvo relaciones fluidas y de solidaridad con las fuerzas democráticas de todos los países. Las visitas y misiones del PSOE a Chile, Argentina, Uruguay y Paraguay se suceden durante aquel período. De esa época de dictaduras en el Cono Sur datan las estrechas relaciones que se establecieron con los socialistas chilenos y uruguayos, muchos de cuyos dirigentes se exiliaron en España.

El proceso de transición a la democracia en nuestro país y el clima de consenso y concertación entre las fuerzas políticas españolas en aquella etapa se convirtió en referente para muchos países latinoamericanos que salían de duras y largas dictaduras y recuperaban su sistema de libertades.

Los encuentros, visitas e intercambios para conocer y profundizar en nuestra experiencia fueron una constante en aquella época, y aún hoy siguen realizándose numerosos encuentros a petición de las fuerzas políticas que se encuentran inmersas en procesos de reformas constitucionales o reformas del Estado.

En 1980 se constituyó en Santo Domingo el Comité de la IS para América Latina y el Caribe, que se convierte en un importante foro de encuentro, contactos e intercambios con los partidos de la región y en cuyas reuniones el PSOE ha venido participando activamente.

Las profundas transformaciones que ha experimentado el continente en las últimas décadas - generalización de la democracia, alternancia pacífica de los gobiernos y respeto de los derechos humanos- han marcado otro nivel de relaciones del PSOE con los partidos latinoamericanos, basado en el intercambio de experiencias y en la colaboración para el fortalecimiento de las instituciones y de los partidos políticos, la gobernabilidad, la cooperación al desarrollo y la cohesión social. Cabe hacer una especial mención de las fluidas relaciones que se mantienen actualmente con los partidos socialistas y progresistas en los gobiernos de Chile, Uruguay, Costa Rica, Guatemala, Panamá, Perú y Brasil.

Estas transformaciones han afectado de igual forma a la configuración de los actores políticos y del sistema de partidos. Los miembros de la IS en el continente han pasado de nueve en la década de los setenta, a los 38 actuales, entre miembros plenos, consultivos y observadores. El PSOE sigue manteniendo relaciones, que podemos calificar de históricas, con muchos de ellos, con distinto grado de intensidad de acuerdo a las afinidades y coincidencias programáticas.

El panorama político se ha visto enriquecido con la presencia de nuevas fuerzas y movimientos que se han incorporado a la vida político-institucional. Este fenómeno, al que el PSOE ha prestado especial atención por la importancia que para el sistema democrático representa un sólido sistema de partidos, ha ampliado su marco de relaciones hacia los nuevos partidos y movimientos surgidos en Nicaragua, Colombia, Venezuela, Ecuador y Paraguay. Muchos de ellos han solicitado ya su ingreso en la Internacional Socialista, de modo que en el próximo congreso de esta organización se verá incrementado de manera sustancial el número de partidos miembros, que en la actualidad es de 170 en todos los continentes.

En la actual coyuntura histórica, la crisis del sistema financiero internacional y de la economía real y el fracaso sin paliativos del pensamiento único ponen de manifiesto la vigencia de los principios y valores que inspiran a la socialdemocracia y cobra especial importancia la necesidad de coordinar las políticas de los partidos para analizar y explorar las vías que alumbren un nuevo sistema internacional.


La integración de España en la Comunidad Europea,
en 1986, abrió un
importante campo de
actuación en el seno del Grupo Socialista
del Parlamento
Europeo

Elena Valenciano es la secretaria de Política Internacional y Cooperación del PSOE. Nació el 18 de septiembre de 1960 en Madrid. Estudió Derecho y Ciencias Políticas. Ingresó el 1 de abril de 2008 en el Congreso de los Diputados por Madrid. Fue diputada del Parlamento Europeo (1999-2008), donde ejerció como portavoz socialista de la comisión de Derechos Humanos y miembro de las comisiones de Asuntos Exteriores y de Desarrollo y Cooperación.
Revista Forum es una publicacion de la Fundación Euroamérica
Calle General Arrando 38. 28010 Madrid. Tel: +34 91 781 82 60. Fax: +34 91 575 58 14