Pamela Cox
Vicepresidenta del Banco Mundual para América Latina y el Caribe

“Hay que evitar que la crisis financiera pase a ser social”

Por Antonio Sangiao

El Banco Mundial está atento a los planes de desarrollo en América Latina. Pamela Cox conoce muy bien las claves de la región.

Nº17 abril 2009

“Por primera vez en 30 años América Latina comenzó lentamente a revertir la desigualdad, un problema critico en la región”, apunta la vicepresidenta del Banco Mundial para la zona, Pamela Cox.

El desarrollo de los países de Latinoamérica es una de las preocupaciones de Pamela Cox desde el departamento del Banco Mundial en el que trabaja, pero también lo son la cohesión social y la igualdad. Así ve la situación en el área.

¿Qué opina de los avances que los países de América Latina han logrado en los últimos años en materia de transiciones políticas, reformas de las instituciones de gobierno y fortalecimiento de la gestión económica?

América Latina se las arregló para reducir la pobreza y por primera vez en 30 años comenzó lentamente a revertir la desigualdad, un problema crítico en la región.

Asimismo, logró cinco años de crecimiento económico sostenido, con un promedio de 5% al año, fenómeno generado en parte por la aplicación de políticas macroeconómicas y fiscales responsables y en parte por el auge de los precios de los productos básicos. Países como Brasil, Chile, Argentina, El Salvador, Colombia, Uruguay, entre otros, lograron reducir la pobreza en parte gracias al espacio fiscal que consiguieron con políticas macroeconómicas de mejor calidad. Esta situación permitió focalizar de manera inteligente el gasto social en quienes más lo necesitan, generó superavits presupuestarios, logró aumentos nunca antes vistos en las reservas internacionales, un entorno mucho más atractivo para las inversiones y menores tasas inflacionarias.

Sin duda, antes de la crisis global actual, la región parecía finalmente estar "despegando" en la pista del crecimiento, siguiendo el modelo de los tigres asiáticos. Fue, si se quiere, una época dorada en la región. Por otro lado la democracia se ha ido consolidando en la región.

La opinión publica regional esta claramente a favor de la democracia representativa y busca también en el Estado la seguridad que muchas veces falta, tanto sea en lo que hace a la inseguridad publica como en toda el área social.

MEJORAS EN LA REGIÓN

¿Qué aspectos cree más urgente mejorar en los países de América del Centro y del Sur para alcanzar una mayor cohesión social y más desarrollo económico?

América Latina y el Caribe es una de las regiones más desiguales del mundo, en donde el 10% más rico de la población captura el 40% del ingreso total, mientras que el 10% más pobre obtiene sólo el 1%. Reducir la desigualdad y equilibrar el terreno de juego para todos sigue siendo uno de los retos más grandes de la región. Es importante nivelar la cancha de manera que exista una real equidad de oportunidades, que implica que todos tengan las mismas oportunidades desde el inicio de la vida. En una región caracterizada por la alta desigualdad, en donde algunos segmentos de la población permanecen excluidos del progreso socioeconómico, es prioritario que se reconozca que pueden lograrse avances importantes en términos de desarrollo si se brindan oportunidades a todos.

Si desde la infancia el acceso a los servicios que son esenciales para una vida productiva, como educación básica, agua potable, servicios de saneamiento y drenaje, electricidad, es equitativo, las posibilidades de generar bienestar son mucho mayores. No se trata sólo de aumentar el acceso a estos servicios, sino de alcanzar la universalidad de tal forma que los grupos más vulnerables no queden excluidos por cuestiones de raza, género o por su ubicación geográfica. Un reciente estudio del Banco Mundial, el llamado índice de oportunidad humana en América Latina, revela que las dos causas más importantes de la desigualdad de oportunidades en la infancia tienen que ver con los ingresos del padre y el nivel de educación de la madre.

AVANCES SOCIALES

¿Cuáles considera que son los principales desafíos en la región?

En el contexto de crisis global, el mayor desafío para la región es mantener los avances logrados en materia social, asegurarse de que los grupos más pobres no se vean más impactados por ella. Es importante garantizar que la crisis financiera y económica no se convierta en una crisis social y/o humana. A pesar de la severidad de la turbulencia económica, se espera que muchos países afronten la crisis mucho mejor que en el pasado, debido a las notables mejoras en sus políticas macroeconómicas y financieras. Varias economías latinoamericanas han reducido significativamente su dependencia neta del flujo de capitales externos. En el corto plazo, la región necesita aumentar su asistencia bien focalizada hacia los más vulnerables a través de un paquete de protección social. El Banco Mundial ha apoyado activamente programas sociales basados en el concepto de las Transferencia Monetarias Condicionadas y hoy, entrega más de 2.000 millones de dólares para implementar iniciativas de ese tipo en la región. En el mediano y largo plazo se trata de enfrentar los retos de la competitividad, generando infraestructura moderna, rebajando los costos de la logística comercial que superan casi tres veces los costos de los países de la OCDE o Singapur, y mejorar sustantivamente la calidad de la educación.

Los recientes paquetes de estímulos fiscales podrían jugar un papel importante en esta dirección, ligando el corto y el largo plazo. Varios países, entre ellos México, Argentina, Perú, Chile y Brasil, han puesto en práctica ambiciosos programas de estímulo a las economías con el objeto de proteger el empleo y estimular el consumo interno. Una de las asignaturas pendientes en muchos países de la región está vinculada a la necesidad de generar ingresos sustentables para el sector público a través de reformas tributarias progresivas que permitan las inversiones tanto en el área de infraestructuras como de servicios públicos.

¿Qué opina de las políticas de subsidios agrícolas en los países desarrollados?

El Banco Mundial ha abogado históricamente por la remoción y/o rebaja de los subsidios agrícolas por parte de los países ricos, ya que éstos representan un claro obstáculo para las exportaciones agrícolas de los países en desarrollo, que tienen ventajas comparativas en dicha área, incluidos los latinoamericanos.

Es imperioso que las negociaciones comerciales de la Ronda de Doha para el desarrollo conduzcan a la eliminación de las políticas distorsionadoras que dañan al mundo en desarrollo. No tiene sentido que los países desarrollados insten a los países en desarrollo a adoptar políticas de apertura comercial para fomentar el crecimiento si después ellos adoptan políticas comerciales que reducen las perspectivas de crecimiento de esos mismos países en desarrollo.

¿Qué papel puede jugar el Banco Mundial en el futuro de América Latina?

El Banco Mundial está jugando y ha de jugar un papel activo en la región. Al ser una institución global, una cooperativa de países desarrollados y en desarrollo, orienta su acción en America Latina y el Caribe en base a las demandas de sus países. Se trata de una institución que facilita soluciones innovadoras a los desafíos del desarrollo en el siglo XXI. Practicamos una política de adaptación a las necesidades de cada país, sin promover un modelo universal de desarrollo.

Por el contrario se trata de que cada país pueda encontrar su propio camino al desarrollo basado en sus circunstancias históricas, económicas y políticas. Hemos desarrollado nuevas herramientas financieras con préstamos a la medida de cada uno, líneas de crédito innovadoras a precios más favorables que las que ofrece el sector privado y que además van acompañadas de análisis global, asesoría técnica y traslado de conocimiento.

En el terreno de la acción global de la institución, llevamos a la región aquellos temas que para solucionarlos necesitan un esfuerzo global como el cambio climático, el SIDA, el comercio libre, la migración, etc., buscando elevar la presencia de la región en la búsqueda de soluciones.

Continuaremos apoyando los esfuerzos de los gobiernos para reducir la brecha entre los que tienen acceso a las oportunidades y los que no. Este es el principal problema en América Latina y todos los gobiernos lo reconocen, con base en este entendimiento mutuo podemos -junto con los gobiernos, organizaciones de la sociedad civil, el sector privado, los sindicatos y otros grupos relevantes- impulsar esta agenda social para el bienestar de la región.

Ninguna institución será capaz de enfrentar este enorme problema por sí sola. Los gobiernos necesitan también aprender de experiencias similares en otras regiones del planeta para encontrar el mejor enfoque para solucionar sus problemas a su manera. En estos momentos de crisis, a través del Banco Internacional de Reconstrucción y Fomento (BIRF), hemos comprometido nuevos créditos en América Latina por una suma que puede llegar a los 13.000 millones de dólares para el ejercicio que finaliza en junio de 2009, cifra que más que duplica nuestro volumen normal de financiamiento. Estos recursos son fundamentales para mantener los empleos y los avances sociales, aumentar programas del sector público en marcha e inyectar liquidez a los países ahí donde se necesita.

¿Cuáles son las áreas a las que su departamento en el Banco Mundial quiere prestar más atención?

Podemos decir que en América Latina son principalmente cuatro áreas: -Crecimiento y creación de empleo: A través de medidas como la mejora en el ambiente de negocios, el aumento en la inversión en infraestructura, sistemas financieros más sólidos y el impulso a la innovación en la región. -Reducir la brecha social: Disminuir la pobreza y la desigualdad, aumentar la equidad de oportunidades, mejorar la calidad de la educación y de los sistemas de salud, proveer sistemas de protección completos y al alcance de todos, y dar apoyo directo a los programas antipobreza, como los de Transferencias Condicionadas de Efectivo. -Gobernabilidad: Por medio de la construcción de instituciones incluyentes y eficientes, de la mejora de la eficiencia del gasto público, del aumento en la rendición de cuentas, de la reducción de la corrupción y del monitoreo y la evaluación de resultados. -Contribuir a que los países de la región tengan voz y participación y contribuyan a la solución de temas globales, como el cambio climático, la inmigración y las remesas, las negociaciones comerciales, el crimen y la violencia, la energía, el VIH y el SIDA y la fiebre aviar.

¿Cómo cree que puede afectar la crisis mundial al desarrollo de Latinoamérica?

Hasta ahora el impacto es claro: Los mercados de valores de la región cayeron abruptamente a medida que los inversionistas cambiaron sus prioridades en materia de riesgos. Las monedas se depreciaron (35% en México, 29% en Brasil, 23% en Colombia y casi 15% en Chile).

Los precios de los productos básicos cayeron en picado y hoy están a los niveles de enero de 2007 (reducciones del 60% respecto de los precios punta de 2008).

Los flujos de remesas se contrajeron considerablemente con efectos particularmente negativos en México, América Central y el Caribe. (Reducción del 6% en términos reales en 2008).

Los hogares, las empresas y los gobiernos comenzaron a sentir por igual los efectos de la contracción del crédito. Algunos efectos específicos son: México y América Central serán las zonas más afectadas si la recesión se prolonga en Estados Unidos, ya que sus economías y relaciones comerciales están estrechamente vinculadas a este país. México, por ejemplo, probablemente experimentará crecimiento negativo en 2009. En América del Sur, la explosión de la burbuja de los precios de los productos básicos está afectando a Brasil; Argentina también sufre los efectos y ha debido nacionalizar el sistema de pensiones como una forma de mantener el equilibrio fiscal.

Las naciones exportadoras de petróleo como Venezuela y Ecuador deberán ajustar su gasto a la caída en los ingresos como resultado de la baja de los precios internacionales del crudo (de 160 a unos 40 dólares por barril). Los menos afectados serán aquellos países que lograron ahorrar durante los buenos tiempos y aquellos con mercados diversificados y vínculos más fuertes con las economías asiáticas (Chile, Colombia y Perú).

La proyección de consenso para la región para el año 2009 prevé un magro de entre 0,3 % al 1% de crecimiento, cifra que es congruente con las correcciones a la baja del crecimiento mundial.

¿Qué deben hacer los países de Latinoamérica para aprovechar las oportunidades de la globalización?

La mayoría de los países de América siguen comprometidos con el libre comercio y la próxima Cumbre de las Américas será una excelente oportunidad para comenzar a conciliar los intereses regionales con el objetivo común de ampliar relaciones económicas mutuamente beneficiosas para todos los países del hemisferio.

En cuanto a una mirada más global, y para que la globalización beneficie a todos es importante que por un lado las economías de la región tengan mas acceso a participar en las instancias decisorias a nivel global, aportando sus propios puntos de vista de una forma constructiva y que por otro su voluntad de construir un modelo de desarrollo adaptado a las propias circunstancias de cada país sea respetado.

El presidente del Banco Mundial, Robert Zoellick, ha sostenido que es imprescindible reformar el sistema financiero multilateral, de tal forma que los países pobres y de mediano ingreso tengan más voz en la toma de decisiones de la comunidad internacional y que además la globalización debería beneficiar a todos y no a unos pocos. En el caso de América Latina, por ejemplo, Argentina, Brasil y México participan en el Grupo de los 20.

¿Cree que sería positiva para América Latina la profundización de sus procesos de integración regional?

Los procesos de integración regional y sub-regional no han sido lineales. Hay diversos grupos como el Mercosur, el Tratado de Libre Comercio entre Centroamérica, la República Dominicana y Estados Unidos (CAFTA) el Tratado de Libre Comercio entre Canadá, Estados Unidos y México (TLC) la Comunidad del Caribe (CARICOM), la Alternativa Bolivariana para los Pueblos de Nuestra América (ALBA) ) y los tratados de comercio bilaterales entre Estados Unidos a países como Perú, y Chile, mientras los acuerdos con Panamá y Colombia, aún están por aprobarse en el Congreso estadounidense.

Por otro lado los paises con una ventana al Pacifico también tienen acuerdos comerciales con países de dicha región. De este panorama se desprende que la región ha emprendido diversas rutas hacia la integración, en un proceso completamente distinto al europeo, por ejemplo, pero la buena noticia en todo caso es que el comercio infra-regional ha ido aumentando, y que la tendencia predominante ha sido hacia la apertura comercial no sólo con la región sino con el mundo.

REDUCCIÓN DE EMISIONES

¿Cómo pueden contribuir los países en vías de desarrollo a la lucha contra el cambio climático?

América Latina ya está sufriendo los embates del cambio climático, con sensibles impactos en las temperaturas y el aumento de los desastres naturales, pero al mismo tiempo podría liderar la lucha contra estos cambios gracias a nuevos mecanismos de ayuda disponible.

El cambio climático es inequívoco y se aprecia, entre otros efectos, en el aumento de las temperaturas en más de un grado centígrado, y en la mayor frecuencia de climas extremos en la forma de huracanes y lluvias intensas que han experimentado especialmente América Central y el Caribe. En los países andinos, la zonas nevadas han perdido gran parte de su masa y están condenadas a desaparecer en los próximos 20 años si no se detiene la tendencia.

América Latina puede liderar a los países de ingreso medio en la reducción de las emisiones generadas por la deforestación, la superación del punto muerto en que se encuentra el desarrollo hidroeléctrico, las mejoras en materia de eficiencia energética y la transformación del transporte urbano.

Este enfoque podría apoyar la recuperación económica y simultáneamente fomentar el crecimiento en áreas que mitigan los efectos del cambio climático. Al promover un cambio hacia actividades económicas con bajas emisiones de carbono, los gobiernos no sólo pueden ayudar a evitar las consecuencias peligrosas del cambio climático, sino también a mejorar la competitividad de la región y contribuir a una recuperación más rápida de la actual desaceleración económica.

¿Qué opinión le merecen oportunidades de desarrollo como la producción de biocombustibles a partir de cereales o caña de azúcar?

Brasil, Perú y otros países de la región están apoyando activamente la elaboración de biocombustibles líquidos a partir de productos agrícolas, generalmente caña de azúcar en el caso del etanol, y varias oleaginosas en el caso del biodiésel. Los posibles beneficios ambientales y sociales, como la mitigación del cambio climático y la contribución a la seguridad energética, se mencionan como las principales razones que justifican el respaldo del sector público al veloz crecimiento de las industrias de los biocombustibles. En el caso de Brasil, la producción del etanol es eficiente en términos de costo y del ambiente, y además no hay impacto en la tierra destinada a la producción de alimentos, como en países desarrollados en los que se desplazaron tierras dedicadas al cultivo de alimentos hacia la producción de etanol, con el consiguiente impacto en la caída de la oferta de alimentos y su impacto en los precios. Los biocombustibles, especialmente los de segunda generación basados en la celulosa, constituyen una opción que es energéticamente segura y que no ha de afectar a la producción de alimentos.

Usted fue una de las primeras mujeres en ocupar un alto cargo en el Banco Mundial. ¿Cree que el papel de la mujer está alcanzando en política y economía la dimensión que se merece? ¿Cuál es su opinión sobre la situación de la mujer en América latina?

Creo que en este sentido ha habido avances, pero aún queda mucho por hacer en América Latina. El Índice de Oportunidad Humana, un instrumento desarrollado por economistas del Banco Mundial, que permite por primera vez medir la inequidad en diversos países, muestra como entre un cuarto y la mitad de la desigualdad de ingresos observada entre los adultos de la región se debe a circunstancias personales que enfrentaron cuando eran niños, sobre las que no tuvieron control ni responsabilidad, como la raza y el género.

Las oportunidades para las niñas en la región aún son menores a las que tienen los niños y es importante que los países consideren la aplicación de políticas públicas que garanticen la igualdad de oportunidades para todos en la infancia, de tal forma que en un futuro, las mujeres tengan las mismas posibilidades de desarrollo, influencia en la toma de posiciones y bienestar que los hombres.


“Es importante nivelar la cancha de
manera que exista una real equidad de
oportunidades, que implica que todos
tengan las mismas
oportunidades desde el inicio de la vida”


Pamela Cox es la Vicepresidenta del Banco Mundial para América Latina y el Caribe, cargo al que accedió en enero de 2005.

Antes de asumir este nuevo reto, Cox fue directora de Estrategia y Operaciones en la Oficina del Vicepresidente para África, donde supervisó el aumento del volumen de préstamos del Banco a los países más pobres de la región. También tiene experiencia en Operaciones de Países en Asia Oriental.

Nació en Estados Unidos y posee dos licenciaturas (en Derecho y Diplomacia y Economía del Desarrollo / Economía Internacional), así como un Doctorado en Economía y Políticas de Desarrollo de la Escuela Fletcher de la Universidad Tufts en Boston, Massachusetts. Es una economista del desarrollo y ha ocupado cargos gerenciales en varios países y regiones hasta que se incorporó al Banco Mundial en 1980. Habla inglés, español, portugués, francés y sueco. Vive en Chevy Chase, al norte de Washington, con su marido, y sus tres hijos.

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