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| La torre de Belén es uno de los monumentos más emblemáticos de Lisboa, principal puerta de entrada de los brasileños a Europa. |
Portugal está fuertemente ligada a América Latina, y muy especialmente a Brasil. La comunidad portuguesa en Brasil es de 1.500.000 personas. Los brasileños residentes en Portugal superan ya los 60.000. Las relaciones históricas con este país son enormes desde siempre. De hecho, fueron los portugueses los primeros europeos en llegar a Brasil. Portugal fue también el único país de Europa que tuvo su capital fuera del continente europeo.
Fue precisamente en Brasil, en Río de Janeiro, en el inicio del siglo XIX. Debido a las invasiones francesas comandadas por Napoleón, la corte portuguesa se trasladó a Río.
Permaneció allí durante más de diez años. Además de Brasil, tenemos relaciones de gran proximidad con Uruguay. El territorio de este país formó parte de Portugal durante varios años. En Uruguay existe una ciudad típicamente portuguesa. Se trata de Colonia del Sacramento.
Tenemos, igualmente, una fuerte presencia en Venezuela. El número de portugueses en ese país asciende a 400.000. Es una de las mayores comunidades portuguesas del mundo. También la comunidad portuguesa en Buenos Aires es destacable. En términos diplomáticos fuimos, por ejemplo, los primeros en reconocer la independencia de Argentina. En este momento, Portugal tiene nueve embajadas en América Latina y el Caribe. En Lisboa, hay doce embajadas latinoamericanas.
La lengua portuguesa es uno de los mayores patrimonios que tiene Portugal. El gran poeta portugués Fernando Pessoa decía que "mi patria es la lengua portuguesa".
De hecho, es en Brasil donde se encuentra la gran mayoría de los que hablan portugués en el mundo. Esa es ya en sí misma una fuerte razón para estar estrechamente ligados a Iberoamérica. Pero no la única. Portugal ha sido, en los últimos años, uno de los mayores inversores en Brasil. Las empresas portuguesas en Brasil dan empleo a más de 100.000 brasileños.
Estamos presentes en los sectores de telecomunicaciones, distribución, industria, turismo, banca, energía, etc. Brasil es también el país preferido por los portugueses para pasar sus vacaciones. Al año viajar cerca de 400.000 portugueses a Brasil. Del mismo modo, Lisboa es también la principal puerta de entrada de los brasileños que visitan Europa.
En términos de exportaciones, Portugal tiene sus clientes muy concentrados en Europa (80% de las exportaciones). Los cuatro principales importadores portugueses son de la Unión Europea (España, Alemania, Francia e Inglaterra) y juntos conforman el 70% de nuestras exportaciones. Como Portugal es, en términos macroeconómicos, bastante dependiente de sus exportaciones, se hace necesario diversificar nuestros mercados. Además, nuestros principales mercados son países que están, en este momento, en crisis. Por lo tanto nuestras exportaciones tienden a descender en esos países. Es por eso que el Estado portugués está haciendo un gran esfuerzo para diversificar mercados. América Latina se convierte así en una oportunidad e incluso en una prioridad. El Instituto para la Promoción y Desarrollo de América Latina (www.ipdal.org), con sede en Lisboa, tiene precisamente el papel de promover las relaciones entre Portugal y América Latina. No sólo con Brasil, sino con todos los mercardos de los 19 países latinoamericanos.
Y eso es lo que hemos hecho. Organizamos encuentros entre empresarios, líderes de opinón, académicos, periodistas y políticos con distintas embajadas en Lisboa. Consideramos que sólo se podrá invertir en América Latina si llega a ser conocida entre los empresarios e inversores portugueses.
Nadie invierte tranquilo en lo que no conoce. Esa es la principal tarea del IPDAL: dar a conocer América Latina en Portugal. Y estamos obteniendo resultados bastante satisfactorios. Además de ser Portugal para América Latina una oportunidad para importar productos, es igualmente un país dispuesto a invertir y exportar a esa zona. Brasil, Argentina, México y, más recientemente, Venezuela, son ejemplos de ello. Portugal es también un socio natural de la diplomacia latinoamericana. Conocemos bien los problemas de América Latina. Somos genuinamente solidarios con los latinoamericanos. Hablamos de igual a igual. Ese estatus natural debe ser aprovechado.
Portugal debe ser en la Unión Europea un portavoz de los intereses latinoamericanos. Debe ser también una puerta de entrada de América Latina en Europa. Los países latinonamericanos deben aprovechar la experiencia portuguesa en la Unión Europea como un ejemplo a seguir en la integración regional de América Latina. Somos un país mediano junto a los grandes, medianos y pequeños países, entre los 27 de la Unión Europea. Un buen ejemplo cuando se habla de integración latinoamericana.