
¿Qué papel pueden jugar las empresas españolas para el desarrollo de las telecomunicaciones en Iberoamérica?
El papel de las empresas españolas en el desarrollo de las tele-comunicaciones en Latinoamérica ha sido determinante. A grandes rasgos, el proceso se inició con la privatización de las compañías públicas que operaban el servicio en los años 90, en el cual Telefónica jugó un importante papel en los diferentes países. Terminado ese proceso, comenzó una segunda fase de liberalización, donde jugaron un significativo papel compañías estadounidenses como AT&T, MCI, Bellsouth... La tercera etapa condujo a un esquema de concentración de los operadores al desvincularse alguno de ellos de la región debido a dificultades financieras.
Todo ello culminó en la situación actual, que puede considerarse de oligopolio, donde Telefónica es el primer o segundo operador en todos los mercados de relevancia con un total de casi 122 millones de accesos (fijo, móvil, banda ancha y TV), lo que su-pone gestionar aproximadamente una tercera parte del negocio de las telecomunicaciones en la región gracias a un compromiso de largo plazo sostenido por mas de 16 años de inversión. Por su lado, Hispasat dispone de varios satélites regionales para suministrar servicios de telefonía y televisión.
¿En qué países tienen más oportunidades de negocio las empresas españolas y en cuáles hay más labor por hacer?
Los países de más oportunidades de negocio para las empresas españolas de telecomunicaciones son los de mayor crecimiento sostenido en los próximos años. Concretamente me refiero a Argentina, Chile, México, Brasil Colombia y Perú, donde el PIB per capita en el año 2006 está creciendo en todos ellos entre el 4,4% y el 6,6%.
¿Cuáles son los principales logros en las relaciones entre Euro-pa y América? ¿Y las principales carencias?
Los principales logros corresponden con el formidable despliegue de Telefónica en Latinoamérica, que en un periodo de ocho años ha conseguido multiplicar por seis el número de accesos telefónicos. Además de esta consolidación, las empresas suministradoras de productos y servicios han conseguido igualmente posicionarse en estos mercados emergentes. Me refiero concretamente a Everis, Grupo Gesfor, Eliop, Telvent y un largo etcétera, a las que desde AETIC hemos apoyado permanentemente. Las carencias vienen frecuentemente ligadas a problemas de estándares técnicos. Una primera dificultad se planteó con la introducción de la telefonía móvil GSM aunque ya se ha conseguido su implantación en muchas redes móviles. En laactualidad la batalla se centra en el estándar de televisión digital conocido como DVB que ofrece grandes ventajas tecnológicas y oportunidades a la industria española de radiodifusión. Con ayuda del Ministerio de Industria, Turismo y Comercio y del ICEX, se han organizado una serie de misiones técnicas en Colombia, Chile, Argentina y Uruguay. Este último país termina de adoptar recientemente esta modalidad de televisión digital interactiva.
¿Qué iniciativas habría que poner en práctica para que aumentasen las inversiones europeas en Latinoamérica?
En cuanto a otras iniciativas, mencionar muy particularmente los foros organizados por la Fundación Euroamérica y muy concretamente el reciente encuentro Unión Europoea-Perú en el que he tenido la oportunidad de participar en un debate sobre la problemática de la regulación del sector. Iniciativas de este tipo no hacen sino acercar posturas entre los gobiernos e instituciones relacionados con el sector de las tecnologías de la información y las comunicaciones entre los dos continentes. Las inversiones vienen ligadas al desarrollo de los mercados siempre que exista un marco regulatorio estable, la seguridad jurídica y unas reglas de juego bien definidas.
¿Qué le hizo convertirse en pa-trono de la Fundación Euroamérica aportando su apoyo económico y su prestigio? ¿Cuál cree que es su principal valor añadido en su objetivo de mejorar las relaciones con Iberoamérica?
Es una vieja historia. Como antiguo directivo de Alcatel España, empresa a la que he dedicado toda mi carrera profesional, he tenido la oportunidad de conocer a fondo esa región. Desde el primer momento apoyamos a la Fundación Euroamérica dada nuestra implicación en ese mercado. Después de esa larga etapa me he plantea-do continuar apoyando, desde la Asociación, las diversas actividades de la Fundación en un continente que si se va una vez, nunca más se vuelve a olvidar. Mi valor añadido es el conocimiento de la industria española de las TIC, mi presencia en varias instituciones relacionadas con el sector, la visión de los profesionales como ingeniero de telecomunicación y, sobre todo, el haber trabajado en la región desde los años 70.