Meses después de la celebración del Foro Hispano Mexicano, ¿cuáles han sido los resultados más interesantes? Tengo entendido que acudieron alrededor de 60 empresas españolas. ¿Tiene un balance de los acuerdos alcanzados?
Primero de todo me gustaría destacar la asistencia del Presidente Calderón a ese Foro, a las pocas horas de su toma de posesión como Presidente de México. Fue un gesto que no sólo evidenció el excelente momento por el que atraviesan las relaciones entre nuestros países, sino también el carácter prioritario y estratégico que los gobiernos de España y México concedemos a nuestras relaciones económicas y empresariales. Así, al Foro acudieron 64 empresas desplazadas desde España, que tuvieron ocasión de mantener aproximadamente 500 reuniones exploratorias con las más de 250 empresas mexicanas que participaron en el encuentro. Y, aunque es todavía pronto para poder hablar de resultados concretos, sí puedo señalar que la percepción sobre el Foro manifestada por las empresas españolas asistentes ha sido muy positiva para la realización de proyectos en beneficio mutuo.
México es el principal mercado de España en Iberoamérica. ¿Me podría hacer un análisis de las principales fortalezas de su economía para nuestro país? ¿Y en qué aspectos se podría seguir trabajando?
Efectivamente, México ocupa un lugar preferente en las relaciones económicas y comerciales de España con Iberoamérica. Ello se explica por el marco institucional de la economía mexicana, que ha favorecido el clima de negocios adecuado para ello, pero también por la amplia red de tratados internacionales que hacen de este país una plataforma para abastecer al mercado norteamericano y a otros de la zona.
Quiero recordar, en este sentido, que desde 1994 hasta la actualidad, España ha pasado a convertirse en el primer inversor de la Unión Europea en México, y el segundo a nivel mundial detrás de EEUU, con más de 16.000 millones de dólares.
Así las cosas, es nuestro deseo consolidar esta relación sobre la base de la confianza mutua que se ha alcanzado a lo largo de los últimos años. Para ello, y cuidan-do las operaciones en curso en sectores tan importantes como el turismo, el financiero, las tele-comunicaciones o la energía, en-tendemos que existen otras áreas también de gran interés y en las que el margen para la cooperación y el entendimiento empresarial es todavía importante. Áreas en las que las necesidades sociales de México son todavía destacables y en las que la oferta española puede jugar un papel destacado para el desarrollo productivo mexicano, la mejora de la eficiencia empresarial y el incremento del nivel de vida de la población. Me estoy refiriendo, en concreto, a sectores como la gestión de infraestructuras, la construcción, las energías renovables o el medio ambiente.
Las exportaciones mexicanas a España crecieron un 67% entre 2002 y 2005, y las españolas a México lo hicieron en un 13%...
Desde el año 1996 hasta 2006 las exportaciones españolas a México se han multiplicado prácticamente por ocho, pasando de 411 millones de euros en 1996 a 3.000 millones en 2006. Las importaciones procedentes de México por su parte han pasado de casi 800 millones a 2.800 millones en 2006. Recordemos que, en la última década, la economía española ha sufrido una profunda transformación que ha permitido que haya más productos de mayor valor añadido y tecnológicamente más avanzados entre nuestras exportaciones a México, lo cual es una base sólida para un crecimiento constante y duradero.
Es también reseñable que la cuota de mercado española en México haya aumentado de un 0,82 en 2000 al 1,48 en 2006. Y ello tiene especial mérito en un país cada vez más abierto y con una gran competencia de otros opera-dores. A nuestro favor ha jugado sin duda la firma del Acuerdo de Asociación Económica, Concertación Política y Cooperación entre la UE y México que entró en vigor en el año 2000.
¿Me podría explicaren qué consiste el Plan Integral de Desarrollo del Mercado Mexicano, impulsado por la Secretaría que usted preside?
Efectivamente, México es un mercado prioritario para España. En 2004 realizamos un estudio que nos permitió identificar los mercados de mayor interés para la internacionalización de nuestras empresas. México estaba, por supuesto, entre ellos.
Así, en el año 2005, se elaboró un Plan Integral de Desarrollo del Mercado mexicano (PIDM), que tiene entre otros objetivos los de mantener la tendencia creciente de la cuota de mercado española en México, aumentar el número de empresas con presencia permanente, afianzar la buena imagen de España y de los productos españoles en México, reforzar las relaciones institucionales entre ambas administraciones e incrementar el número de turistas mexicanos que visitan España. El presupuesto global previsto para el periodo 2007-2009 es de 269,5 millones de euros para la financiación de todas las acciones con-templadas en el mismo.
La valoración del PIDM como instrumento marco de la actuación de las empresas españolas en este mercado está siendo muy positiva. En 2006, más de 500 empresas se beneficiaron directamente de las actuaciones realizadas con cargo al Plan, lo que, previsiblemente, se traducirá en un crecimiento de nuestra exportación e inversión a medio plazo.
Muchos expertos aseguran que las relaciones comerciales entre Europa y Latinoamérica son todavía muy débiles. ¿Qué papel puede jugar España en el fortalecimiento de este papel?
El papel de España es y será muy relevante. Por razones históricas y culturales, así como de presencia actual de nuestras empresas y nuestra sociedad civil, España juega hoy un papel central en Iberoamérica. Hay que recordar que en la región, España es el segundo inversor extranjero, solo después de los Estados Unidos. Esta situación convierte a España en interlocutor privilegiado entre Iberoamérica y la UE. En la negociación y posterior firma del Acuerdo con la UE de 2000, España tuvo una gran implicación y en estos últimos años hemos visto un aumento considerable del comercio entre ambas zonas. No obstante, EEUU sigue siendo el mercado prioritario para México, destino de más del 80% de sus exportaciones, origen del 50% de sus importaciones y el 61 % de su inversión extranjera en la década 1996-2006. La UE ofrece una excelente oportunidad para que México diversifique sus relaciones económicas y comerciales exteriores y España definitivamente puede ayudar a las empresas mexicanas a acceder a este mercado de 27 países.
¿Cuáles son las principales ven-tajas del Acuerdo de Asociación Económica, Coordinación Política y Cooperación entre México y la Unión Europea?
México fue el primer país latino-americano en firmar un Acuerdo de Asociación con la UE en 1997. Dicho acuerdo ha contribuido a la favorable evolución que ha tenido lugar tanto en el intercambio comercial, como en los flujos de inversión bilaterales. Durante 1999-2005, los flujos comerciales entre la Unión Europea y México crecieron un 67%, superando los 35.000 millones de dólares en el último año. Este crecimiento ha beneficiado a ambos socios que han visto incrementar su comercio bilateral de forma espectacular desde la entrada en vigor del acuerdo en julio de 2000. Como consecuencia, la Unión Europea ha consolidado su posición como segundo socio comercial de México, mientras que México es actualmente el segundo socio comercial de la UE en América Latina.
Por otra parte, la inversión acumulada europea en México representa el 26% del stock total del país situándose únicamente por delante Estados Unidos, cuya participación relativa se sitúa en torno al 60%. A pesar de lo anterior, durante el período 2000-2005, la inversión directa europea en México creció un 66% mientras que la inversión directa de EEUU se redujo un 28%. Los flujos de inversión dirigidos por México a la UE han experimentado también importantes mejoras alcanzando un crecimiento superior al 90% para el período 2000-2003, sólo superado por tres países. A estos mayores flujos bilaterales, hay que añadir que el Acuerdo de Asociación UE-México ha contri-buido al desarrollo de la industria mexicana al permitir la importación de insumos (bienes y servicios utilizados en el proceso productivo para crear otros bienes o servicios de mayor valor añadido) y las transferencias de tecnología requeridas para ello. Además, el consumidor mexicano ha tenido acceso a un mayor número de productos y opciones dentro del mercado. La UE, por su parte, se ha beneficiado de las competitivas exportaciones mexicanas en sectores como el automotriz, el químico o el electrónico.
Una mayor profundización del Acuerdo de Asociación contribuirá a consolidar la actual situación y permitirá a México y a la UE disfrutar de nuevas oportunidades comerciales y de desarrollo.
¿Cómo pueden "defenderse" los intereses españoles en la región cuando China irrumpa de lleno en el comercio con los países latinoamericanos?
China ha irrumpido ya con fuerza en el mercado mexicano. De hecho, es el segundo proveedor de México detrás de EEUU. No obstante, y como he resaltado, las exportaciones españolas a México están muy diversificadas y cada vez tienen un mayor valor añadido. En este sentido, los productos chinos, en general, no están influyendo negativamente en la marcha de las exportaciones españolas. Por otra parte, destacamos la buena imagen que tiene el producto español en el mercado mexicano. Creo que España ha sabido diversificar y especializarse en determinados nichos de mercado y va a seguir aprovechando su posición privilegiada en este país a través de instrumentos que ya he tenido oportunidad de comentar, como el Plan Integral de Desarrollo del Mercado mexicano.