¿Puede hablarnos de la presencia de Deloitte en Iberoamérica y de sus planes de futuro?
Deloitte es la firma líder de servicios profesionales en España y en varios de los principales países latinoamericanos. Tanto en Latinoamérica como en la región del Caribe y Centroamérica, opera en 28 países y cuenta en su cartera de clientes con las compañías más importantes de la zona. Los rápidos cambios del mercado latinoamericano han obligado a Deloitte a convertir el modelo de negocio tradicional y adaptar los servicios ofrecidos a nuevas necesidades demandadas por los clientes.
Para ello, Deloitte ha configurado una nueva organización regional denominada LATCO (Latin American Countries Organization) para brindar un mejor servicio a los clientes que operan en la región. En esta organización se aglutinan las firmas de Argentina, Paraguay, Uruguay, Perú, Ecuador, Colombia, Venezuela, Panamá, Guatemala, Costa Rica y Nicaragua, con casi 4.200 profesionales distribuidos en 25 oficinas a través de 11 países. En nuestro afán por ofrecer al cliente un servicio integral y adaptado a sus necesidades, en Deloitte estamos inmersos en una estrategia multidisciplinar. Cada vez contamos con más fuerza en las diversas líneas de negocio que ofrecemos en todo el ámbito latinoamericano y, por supuesto, en España. Nuestra perspectiva es seguir creciendo y articular una organización aún más eficiente, que tienda a ser modelo de excelencia en España y Latinoamérica.
¿Cómo ve las relaciones entre Europa y América, y el mundo latinoamericano en especial?
Estas relaciones han vivido un profundo cambio en los últimos años, debido al aumento de la inversión europea, al rápido incremento de la inmigración hacia Europa y a la evidente mejora en la estabilidad en Latinoamérica. Estos factores son aún más constatables en España.
Estos hechos provocan que en Europa se viva cada vez con mayor intensidad los acontecimientos que se suceden en Latinoamérica, ya que tienen una incidencia más o menos directa en la economía de los países inversores, al tiempo que nos acercan cultural y humanamente debido a los altos flujos migratorios.
Las empresas europeas se están percatando de la madurez de su mercado local, y de la necesidad de lograr un mayor desarrollo internacional. La empresa española está demostrando una gran capacidad de gestión en este ámbito, con fórmulas empresariales muy avanzadas y grandes dosis de valor en todas las operaciones. Latinoamérica ofrece un panorama propicio para que la empresa española dé el salto y se convierta en multinacional. La mayor ventaja actual, a diferencia de los años 90, es que ya hay un número importante de empresas de nuestro país establecidas en esa región, que sirven de "tractoras".
España se ha convertido en un actor fundamental en las relaciones entre ambas zonas, no sólo por las similitudes culturales y humanas, sino también gracias al propio empeño español en convertirse en país referente y líder en la comunidad latinoamericana. Mientras , que en zonas como Africa, Asia o la propia Europa, España no goza de una posición estratégica diferenciada, en Latinoamérica nos podemos considerar una nación líder en el conjunto de relaciones económicas y sociales.
No cabe duda sin embargo que los recientes acontecimientos políticos en países como Bolivia o Venezuela, obligan a discriminar claramente entre los diversos países de la región en lo que se refiere al riesgo de la inversión.
¿Cómo se podría incrementar y mejorar el diálogo y la cooperación entre Europa y América?
La UE y América Latina comparten historia, cultura y multitud de valores. En este sentido, existe una base sólida que facilita la cooperación y el diálogo entreambas regiones, pero en última instancia deben ser las propias personas, encabezadas por los dirigentes gubernamentales y los altos directivos, los que sienten una base de cooperación y negociación.
Considero que las principales instituciones involucradas en el desarrollo bilateral deberían potenciar los foros que puedan contribuir a impulsar las iniciativas individuales de las empresas. Instituciones como Cámaras de Comercio euroamericanas, escuelas de negocio, universidades, en colaboración con empresas de primer nivel de ambos lados del Atlántico, podrían hacer llevar a cabo esa tarea. Eventos como el "Foro Latibex", que se desarrolla durante una semana cada año en Madrid, impulsado en este caso por una institución —la Bolsa de Madrid y apoyada por empresas de primer rango, constituyen ejemplos.
¿Por qué decidió Deloitte apadrinar la Fundación Euroamérica aportando su apoyo económico y su prestigio?
Formar parte de la Fundación implica a Deloitte en el compromiso con el desarrollo sostenible que se está produciendo en Latinoamérica en los últimos años. Un compromiso del que Deloitte es pionero y referente, y del que esperamos no sólo aportar todo lo que esté en nuestras manos, sino también recibir nuevas experiencias y conocimientos con los que poder contribuir.
También, porque Deloitte cuenta como clientes en su campo de actividad principal, la auditoría, a la mayoría de los principales inversores en Latinoamérica, como el Banco Santander, BBVA, Endesa, Repsol... Los socios y los equipos humanos de Deloitte en España están muy sensibilizados e interesados en las relaciones bilaterales y al intercambio profesional y cultural.