¿Puede hablarnos de la presencia de su empresa o sociedad en Iberoamérica y de los planes de futuro a corto, medio y largo plazo?
La Sociedad General de Autores y Editores (SGAE) está involucrada en Hispanoamérica de una manera múltiple:
Buena parte de la recaudación internacional por los derechos autorales de sus socios procede de esta región. Por ejemplo, México, Argentina y Chile son tres países en los que resultan especialmente relevantes los derechos devengados por el repertorio de nuestros socios. A destacar, igualmente, que buena parte de los socios internacionales de la SGAE son ciudadanos de esta región. Para atender tanto a sus socios como la gestión del repertorio de la SGAE, esta sociedad tiene abiertas importantes delegaciones en Cuba, México, Brasil, y una general para toda Iberoamérica. La SGAE lidera la alianza LatinAutor, que agrupa a buen número de sociedades de gestión de derechos de esta zona. Básicamente, LatinAutor tiene una dimensión técnica y económica. Iberoamérica es escenario relevante en la nueva política de la SGAE de establecer una red de sedes integrales, que contemplan un espacio para sus tareas administrativas pero también espacios escénicos y audiovisuales en los que llevar a cabo la promoción del repertorio de sus socios. Concreta-mente, están muy avanzados los proyectos de Buenos Aires y México DF, y en fase de preparación el de Brasil. Por último, el continente iberoamericano es objeto preferente de una serie de acciones promocionales de la SGAE. Por ejemplo, el programa Rock en Ñ, que cuenta ya con siete ediciones. También, la presencia protagonista en Cubadisco y otros certámenes en Cuba, el festival de cine de Río de Janeiro y un largo etcétera. Especialísima mención la del Premio Tomás Luis de Vitoria, "el Cervantes de la música sinfónica contemporánea", que se concede cada dos años alternativamente a autores españoles e iberoamericanos.
¿Cómo ve las relaciones entre Europa y América y con el mundo latinoamericano en especial?
E. Bautista: América es el gran reto para Europa, tanto desde el punto de vista comercial como cultural. Sin embargo, y pese a los esfuerzos realizados en los últimos años, resulta difícil hablar de un intercambio fluido.
¿Cómo cree que se podrían incrementar y mejorar el diálogo y la cooperación entre Europa y América?
E. Bautista: La dimensión cultural de la cooperación es fundamental para mejorar el diálogo entre Europa y América. Incorporar la cultura a la agenda de las relaciones entre Europa y América tendrá dos resultados fundamentales. En lo que se refiere a Norteamérica, una revalorización de la imagen de Europa (y especialmente de España) a través de sus manifestaciones culturales traería consecuencias positivas respecto a la demanda de productos europeos. Por otro lado, en América Latina, un mayor esfuerzo en cooperación cultural serviría para mejorar la imagen negativa asocia-da, en determinadas áreas, a los países europeos inversores. Romper con la imagen del colonizador a través de la cooperación cultural puede resultar muy beneficioso para las relaciones entre ambas áreas. En cualquier caso, y al margen de los efectos positivos que la cultura puede aportar a las relaciones económicas, no podemos olvidarnos del valor intrínseco del intercambio cultural entre Europa y América. Un fortalecimiento de las relaciones culturales (con el Norte y con el Sur) facilitaría la tan deseada diversidad cultural y enriquecería mutuamente a las dos zonas. En este proceso de intercambio cultural, España tiene un papel clave dentro de Europa, ya que es el puente natural entre Europa y América del Sur (y cada vez más con EEUU, dada la alta tasa de población hispana).
¿Por qué decidió su empresa ser patrono de la Fundación Euroamérica, aportando su apoyo y prestigio?
E. Bautista: La SGAE, tanto su dirección ejecutiva como sus órganos consultores (junta directiva), ha entendido que la Fundación Euroamérica es un foro y un buen mecanismo para favorecer el entendimiento e interacción entre las dos orillas atlánticas.