Moser opina que aún queda mucho por hacer para mejorar las relaciones entre la UE e Iberoamérica y repasa la positiva contribución de la Fundación Euroamérica.
¿Puede hablarnos de la presencia de su empresa en Iberoamérica y de sus planes de futuro, a corto medio y largo plazo?
El grupo Bertelsmann, socio mayoritario de la editorial de revistas Gruner + Jahr, está representada en Iberoamérica principalmente a través de la editorial de libros Random House Mondadori y la discográfica Sony BMG. Nosotros como G+J España también tenemos una presencia activa en Iberoamérica, porque nuestra revista Muy Interesante tiene licencias en México, Brasil, Colombia, Argentina y Chile así como Mía en México. Nuestros socios son editores importantes como Editorial Televisa, Editora Abril, Editora Cinco o Editorial García Ferré, con los que compartimos aventuras editoriales desde hace 20 años, con resultados positivos para todos. En cuanto a los planes del futuro, tendremos la mente abierta para lanzar nuevas revistas con nuestros socios iberoamericanos, siempre que las consideren económicamente viables. De momento no hay planes concretos para establecernos como editorial en Iberoamérica: dependerá del desarrollo político, económico y cultural de la región en los próximos años.
¿Cómo ve las relaciones entre Europa y América, y el mundo latinoamericano en general?
Las relaciones entre Europa y América en general no están pasando por su mejor momento. Es hora de que la UE recomponga su alianza con los Esta-dos Unidos de América y le preste a Iberoamérica el interés que se merece, aunque sólo fuera por los lazos históricos y culturales que siempre han existido. Es verdad que Europa está más preocupada por su ampliación que por las exportaciones agrícolas desde Iberoamérica, por poner un ejemplo. Y también es verdad que los países iberoamericanos están más preocupados por sus problemas políticos, económicos y sociales internos que por unir fuerzas
y hablar con una sola voz frente a Bruselas, por poner otro ejemplo. Hay mucho por hacer, y hay que hacerlo pronto.
¿Cómo se podría incrementar y mejorar el diálogo y la cooperación entre Europa y América Latina?
La Fundación Euroamérica lo está intentando con sus modestos medios, fomentando el diálogo entre el mundo político, económico y cultural a través de conferencias en América y actividades de toda clase de índole en España y Europa, desde coloquios con invitados de honor preocupados por las relaciones euroamericanas hasta becas para estudiantes iberoamericanos. Hay que ayudar a los europeos para que entiendan mejor los problemas de América, especialmente las necesidades que tiene de exportar más a la UE, y hay que ayudar a los iberoamericanos para que, desde la experiencia europea, prosigan con sus reformas fiscales, judiciales, sociales, etc, así como con su integración económica.
Lo que hace la Fundación Euroamérica se debe-ría hacer a una escala mayor por parte de instituciones, otras fundaciones y foros. Nos olvidamos muchas veces lo que hicieron en tiempos pasados intelectuales europeos como Alexander von Humboldt, Graham Green o Thor Heyerdahl por poner Iberoamérica en el mapa mundial. Y pasamos por alto que autores iberoamericanos como Gabriel García Márquez, Mario Vargas Llosa o Carlos Fuentes se consideran herederos y a su vez protagonistas de la historia cultural europea.
¿Por qué decidió su empresa o sociedad ser patrono de la Fundación Euroamérica, aportando su apoyo económico y su prestigio?
La editorial de revistas G+J España decidió ser patrono de la Fundación, primero por su identificación cultural con España e Iberoamérica y segundo porque creo que tenemos una obligación moral para mejorar las relaciones entre Europa e Iberoamérica. Además, si la Fundación Euroamérica no existiese, tendría que ser fundada para personas como yo: nacido en Alemania, me crié en el Perú y vivo ya desde hace casi 30 años en España. Por todo lo arriba mencionado, intentamos aportar nuestro granito de arena al éxito de la Fundación Euroamérica, que entre otras cosas se basa en sus excelentes patronos, muchos de ellos a título personal y con gran prestigio. Como también hay un equipo directivo con su presidente Carlos Solchaga al frente con muchas ganas de hacer cosas para mejorar las relaciones euroamericanas, no tengo ninguna duda sobre el brillante futuro que se le avecina a la Fundación.