III CONFERENCIA INTERNACIONAL DE ABC SOBRE EUROPA Y AMÉRICA
Los retos de la liberalización del comercio mundial
Nº9 - enero 2005



Organizadas por ABC y la Fundación Euroamérica y patrocinadas por el BBVA, las jornadas congregaron los pasados 16 y 17 de septiembre a destacados políticos y empresarios de ambos lados del Atlántico.

La tercera conferencia internacional de ABC sobre Europa y América, primera celebrada con el nuevo Gobierno español, reunió los pasados 16 y 17 de septiembre a decenas de políticos, diplomáticos y empresarios con intereses en Iberoamérica. En esta ocasión, el objetivo de las jornadas fue el de fomentar un debate para profundizar en los procesos de integración y liberalización de los mercados de ambos continentes, tanto en el ámbito regional como en el internacional. En las discusiones se habló de la liberalización comercial y de los retos de los procesos de integración ejemplificados en la Unión Europea, el Alca o Mercosur. Además, los participantes debatieron sobre las implicaciones comerciales para Iberoamérica de la ampliación de la Unión Europea a 25 miembros, y sobre la difícil década de los noventa para la región.

Como invitados estrella acudieron el presidente del Gobierno, José Luis Rodríguez Zapatero, y el secretario general del Partido Popular, Mariano Rajoy. Estuvieron acompañados por personalidades como Fernando Solana, ex ministro de Asuntos Exteriores de México; Ricardo López Murphy, presidente del Movimiento Federal Recrear de Argentina, o Isabel Martín Castellá, vicepresidenta del Banco Europeo de Inversiones.
La ceremonia de apertura estuvo a cargo de Catalina Luca de Tena, presidenta y editora del diario ABC, y de Francisco González, presidente del BBVA, quien reflexionó acerca de la globalización. "No es un fenómeno nuevo ni continuo, pero ha adquirido un caracter universal", afirmó, para añadir que ésta sería la década de grandes jugadores como China yla India, que suponen un tercio de la población mundial y que se ha convertido en verdaderos competidores económicos. El banquero también enumeró las estrategias internacionales que le han dado mejores resultados. Por ejemplo, "la apertura a las inversioens extranjeras, la estabilización política y el ambiente de confianza y seguridad jurídica". Y dio como ejemplo el caso de México y el de Chile, que habían sabido abrirse económicamente al exterior. "México ya es una economía emergida, no emergente", añadió. Además, González sugirió que era imposible el desarrollo sin inversiones y que la Unión Europe debía jugar un importante papel que todavía es insuficiente (slvo las excepciones de España y Portugal). "Latinoamérica supone sólo el 2,4% de las exportaciones de la Unión Europea y sólo el 2% de sus importaciones", indicó. Por último, anunció la operación por la que su banco, a través de su filial BBVA Bancomer, acababa de adquirir la mexicana Hipotecaria Nacional.

Isabel Martín Castellá, Juan Antonio García villa, Hildegard Stausberg y Juan Badosa compartieron mesa.


Las primera mesa redonda, sobre las "Oportunidades y perspectivas de la inversión en Iberoamérica" tuvo como ponente a Juan Badosa, presidente de la Compañía Española de Seguros de Crédito a la Exportación (CESCE) de España, quien alertó sobre la caída de la inversión extrajera durante los últimos años en los países de América Latina y el Caribe (de casi un 90%). Además incidió en la importancia de mejorar el grado de seguridad jurídica para los empresarios foráneos. Por ejemplo, en cuanto a derechos de propiedad bien definidos. "Es un asunto clae para ver el futuro de la inversión y el desarrollo de Latinoamérica", apuntó. Además, afirmó que la región estaba muy poco integrada. Por ejemplo, sólo el 16% del comercio total de la región se produce entre ellos mismos. Concretamente, sólo el 12% del comercio del Mercosur es entre sus países miembros. "Y esto supone un obstáculo para la inversión porque, por ejemplo, el mercado uruguayo puede ser demasiado escaso", aseguró. Badosa aseguró que, a pesar de ello, cuando ocurre una crisis en un país de la región, parece que afecta a toda Latinoamérica, y esto obstaculiza las relaciones comerciales. "Hay un exceso de globalización psicológica en la región y por eso hoy hay cierto e injustificado escepticismo", concluyó. Además, citó un informe de Asesores Financieros Internacionales para el Banco Interamericano de Desarrollo (BIRD) sobre las quince principales empresas españolas en Latinoamérica. Según el estudio, los tres asuntos más preocupantes para estas compañías son:

1. Los cambios de actitud en las autoridades latinoamericanas después de realizar la inversión ("hay grandes facilidades y una sensación de seguridad antes de hacer la inversión, pero luego hay problemas de incumplimiento o de renegociación", denunció Badosa).

2. Quejas sobre lo que muchos llaman "excesos de orientación populista del sistema judicial".

3. Por último, los cambios en los tipos de cambio por la inestabilidad macroeconómica. Y para evitar en parte este tipo de problemas, Badosa abogó por utilizar seguros de inversiones (de cobertura del riesgo político) o pactos para que se produzca un arbitraje internacional en caso de polémica.

Por su parte, Juan Antonio García Villa, subsecretario de Normatividad, Inversión Extranjera y Prácticas Comerciales Internacionales de México, añadió que "la certidumbre, la previsibilidad y la transparencia comercial argentina, constató que Mercosur participa en el 39% del PIB de América Latina, que representa un mercado de más de 200 millones de habitantes y que se trata de la sexta región económica del mundo. También proclamó que cuando se produjese el debatido acuerdo Mercosur-UE, la Comunidad se convertiría en el principal proveedor de la región, incluso si se llegase a firmar el Alca.

Daniel Johnoson, Ángel Martín Acebes y Martín Redrado.


Durante el almuerzo, Ignacio Camacho, director de ABC, presentó al invitado de honor, Mariano Rajoy, secretario general del Partido Popular. En su conferencia sobre el "papel de España como puente europeo hacia América", señaló que Iberoamérica era el proyecto de futuro más importante en las relaciones económicas de España. Para empezar, citó algunos de los principales mecanismos de cooperación. Por ejemplo, el Instituto Cervantes, los congresos mundiales de la española, las becas de la AECI y, además, cantidad de autores iberoamericanos galardonados con el Premio Cervantes o el Reina Sofía de Poesía. "La cultura en español ha sabido trascender la limitada base peninsular ibérica para englobar al conjunto de la comunidad cultural iberoamericana como un todo vivo, plural y extraordinaria-mente dinámico", señaló durante su intervención.

Ya en temas económicos, el líder del principal partido de la oposición recordó que España es el segundo inversor mundial en la zona y el primero de la Unión Europea. En concreto, señaló que "a diferencia de otras iniciativas inversoras extranjeras, la española se ha caracterizado por una vocación de permanencia". Así, citó la situación provocada por la crisis argentina e incidió en la contribución empresarial española para la mejora de las condiciones de vida de los países iberoamericanos. Por ello, vaticinó el próximo desembarco de las pymes españolas en la región.

Con las cifras en la mano, Rajoy también apuntó que el 44,2% de la Ayuda Oficial al Desarrollo ha estado destinada a Iberoamérica. Además, el secretario general del PP incidió en el papel español como enlace entre Iberoamérica y la Unión Europea. Por ejemplo, destacó el apoyo de España en los Acuerdos de Cuarta Generación de México y Chile con la Unión Europea, y la iniciativa hispano-francesa que impulsó las cumbres de la UE con los países de América Latina y el Caribe. La primera, en Río de Janeiro en 1999 y la segunda en Madrid, precisamente durante la presidencia española en 2002. La última tuvo lugar hace unos meses en Guadalajara (México). En definitiva, "España necesita de Iberoamérica e Iberoamérica de España (...), sigamos estimulando y favoreciendo la cercanía de ambas riberas del Atlántico", apostilló.

El segundo día de ponencias comenzó con la intervención de Carlos Solchaga, presidente de la Fundación Euroamérica, quien comenzó en un tono optimista. "Hoy la región está mil veces mejor que hace dos o tres años, por primera vez, la tasa de inflación de todo el continente es de un dígito, y sin perspectivas de que aumente", indicó.

Sin embargo, Solchaga también vio la otra cara de la moneda al apuntar algunos peligros que se ciernen sobre la región. Por ejemplo, que muchas de las instituciones latinoamericanas son "extremadamente débiles", que a menudo existe una inestabilidad política, una inseguridad jurídica, y una debilidad de la clase política. "Sin embargo, es una región llena de posibilidades, y todos deberíamos ayudar a paliar estas debilidades", matizó. Una de las vías de ayuda, según él, vendría por España, que podría ser un referente de transición democrática. "Tenemos una responsabilidad moral y política, y un compromiso para que los objetivos de modernización y consolidación de la democracia se lleven a cabo", terminó.

Francisco González se sentó junto a Esperanza Aguirre.


A continuación, José Ignacio Goirigolzarri, consejero delegado del BBVA, explicó la experiencia de su grupo en Iberoamérica (región que supone un tercio de su beneficio) y anunció que en 2006, ganarían 1.700 millones de euros en la región. Además, anunció los motivos por los que "desde el punto de vista empresarial hay muchos elementos que justifican el aumento de la inversión española". Como conclusión, enumeró las lecciones que ha aprendido de su experiencia. Entre otras, que cualquier inversor en Latinoamérica debe saber que la región no conforma un grupo homogéneo o que hay que tener en cuenta el impacto de la política macroeconómica. "Cada país es muy distinto a otro". Como consejo, sugirió que había que valorar la seguridad jurídica de los países y pedir a las autoridades que la aseguren y pensar que la inversión en Latinoamérica siempre hay que considerarla a largo plazo, desde una perspectiva estratégica.

Durante la primera mesa redonda de la mañana, titulada "Las relaciones de la nueva UE y América", Guillermo Fernández de Soto, ex ministro de Relaciones Exteriores de Colombia y ex secretario de la Comunidad Andina de Naciones, comenzó diciendo que "el 55% de los ciudadanos prefiere un gobierno que no sea democrático pero que les solucione los problemas económicos". Con esta premisa en la mano, el político apostó porque Latinoamérica fortaleciese sus partidos políticos, fomentase la transparencia y se alejase de la corrupción. Para cumplir los Objetivos del Milenio establecidos por la ONU, la región debería crecer por encima del 6% en los próximos diez años, y para ello, la Unión Europea tiene mucho que decir. "Debe ayudar para que Latinoamérica tenga unas mejores condiciones para acceder a la financiación internacional, pero sin paternalismo", anunció.

El siguiente ponente, Miguel Angel Cortés, ex secretario de Estado para la Cooperación Internacional e Iberoamérica, afirmó tajantemente que Iberoamérica seguía siendo una de las asignaturas pendientes de la Unión Europea y destacó las ventajas que pueden surgir de la incorporación de los diez nuevos países comunitarios. "Una Unión Europea con 25 miembros será beneficiosa para ambas partes. No es cierto de que si unos ganan otros tendrán que perder necesariamente", explicó. Durante su intervención, María de Lourdes Dieck Assad, embajadora permanente de México ante la UE, apoyó la visión de Cortés al afirmar que no había que temer la incorporación de los nuevos países de la Unión Europea. "No supone una amenaza, sino una ventaja, se abren muchas oportunidades", comentó.

La segunda mesa redonda, moderada por Carlos Rodríguez Braun, catedrático de la Universidad Complutense de Madrid, trató sobre la "Desaparición de las fronteras y aranceles en la globalización: de Uruguay a Cancún". El primer orador, Ricardo López Murphy, presidente del Movimiento Federal Recrear de Argentina, abrió un interesante debate sobre el necesario proceso de liberalización del comercio. "La liberalización nos favorece a todos, genera oportunidades para mejorar la productividad de los países desarrollados y ayuda a los que están más rezagados", sentenció. Así, criticó los errores de la Ronda Uruguay, por la "mala negociación de los países latinoamericano en cuestiones agrícolas". Como conclusión, López Murphy aseguró que oía mucho "hablar de solidaridad, pero cuando llegamos a la mesa, todo se olvida".

Durante su turno, Fernando Solana, ex ministro de Asuntos Exteriores de México señaló que el mundo se encontraba todavía muy lejos del llamado comercio global. Como ayuda para conseguirlo, afirmó, se encuentran las rondas comerciales, pero las negociaciones son complicadas. Así, habló del estancamiento de la Ronda de Doha, cuyas negociaciones comenzaron en julio de 2001. "Si trabajamos muy fuerte, es posible que este año o en 2007 lleguemos a un acuerdo definitivo", indicó. "Sería un gran paso para la economía mundial, especialmente para las pymes", continúo. Sin embargo, el ex ministro mexicano también alertó de que la apertura comercial no siempre garantiza el desarrollo económico. A continuación, relató el caso de su país, que en la actualidad mantiene tratados de libre comercio con 43 países. Pero eso no supone una garantía de éxito. "A pesar de todo, hemos tenido 22 años de estancamiento económico, las exportaciones están concentradas, tenemos una baja productividad y hemos perdido competitividad", se lamentó. Y a pesar de los acuerdos con tal número de países, casi el 90% de sus exportaciones son a los Estados Unidos. Por eso, para él, la apertura comercial no garantiza la mejora de la competitividad. "Es un motor, pero no basta".

Para concluir las ponencias, Pedro Mejía, secretario de Estado de Turismo y Comercio del Ministerio de Industria español afirmó que, de los cerca de 240 acuerdos comerciales regionales (más de cien se han firmado desde la creación de la OMC), sólo 160 permanecen en vigor. Por eso habló del interés en avanzar en la Ronda Doha. "Según el Banco Mundial, si esta Ronda se cumple como se ha dicho, más de 320 millones de personas saldrían de la pobreza", argumentó. Como muestra, un botón: sólo el 4% de las exportaciones de los países desarrollados tiene restricciones, pero la cifra se dispara al 28% si se trata de países en vías de desarrollo.

En el almuerzo de clausura, el presidente del Gobierno, José Luis Rodríguez Zapatero, se centró en la política española y desglosó las novedades de los Presupuestos Generales del Estado. Por ejemplo, la fijación de un objetivo anual de aumento de la productividad. Además, anunció el Plan de Fomento Empresarial que se pondrá en marcha el nuevo año. Respecto a las inversiones en Iberoamérica, concluyó que "se dan las condiciones para emprender una segunda ola de inversiones protagonizada por las pequeñas y medianas empresas"

Mariano Rajoy acudió como invitado de honor al almuerzo de la primera jornada.

 
José Ignacio Goirigolzarri y Carlos Solchaga

 
Jose Enrique Serrano y Emilio Casinello.

 
 
 
 
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