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Foro México-Unión
Europea
Debates sobre los logros y retos de un acuerdo singular
Un año después de la entrada en vigor del acuerdo firmado
entre México y la UE, políticos y empresarios de ambos lados
del Atlántico evaluaron los resultados de un tratado sin
precedentes.
El presidente de los Estados Unidos Mexicanos, Vicente Fox,
y el presidente del gobierno español, José María Aznar,
presidieron la sesión de clausura del Foro México-Unión
Europea, organizado por la Fundación Euroamérica, que tuvo
lugar en el hotel Camino Real de la ciudad de México durante
los días 22 y 23 de noviembre del 2001.
En la primera reunión de este Foro "México y la Unión Europea:
Presente y futuro del diálogo y la colaboración política
y económica", el presidente de las Fundación Euroamérica;
lord Tristan Garel-Jones, resaltó las excelencias del acuerdo
que mantiene México con la Unión Europea (UE). Ante los
más de trescientos asistentes, entre los que se hallaban
empresarios, políticos y destacados miembros de los medios
de comunicación europeos y americanos, Garel-Jones señaló
que el Foro tenía como finalidad permitir que tanto los
mexicanos como los europeos extrajeran el mayor provecho
posible del singular acuerdo de asociación que une México
y la UE. Se trata de "un acuerdo sin precedentes", dijo,
que se apoya en las relaciones políticas y en la creación
de una zona de libre comercio y cooperación, y se trata
del primero de estas características que la UE firma con
un país que no es candidato a la integración en la Unión
Europea.
El presidente del gobierno español, José María Aznar, utilizó
el Foro México-Unión Europea para explicar su programa europeo
de cara a los siguientes seis meses del año 2002, en los
que España ocuparía la presidencia de la UE, basado en su
propósito de restablecer la confianza en los sectores económicos
después de los trágicos sucesos del anterior 11 de septiembre
en Nueva York y Washington, y "en asegurar -dijo-- una respuesta
sólida a las necesidades económicas y la estabilidad macroeconómica
de la región". José María Aznar expresó también su propósito
de "seguir jugando un papel relevante en la política exterior
y, más importante aún, una mayor integración en la cooperación
en América Latina".
"El acuerdo entre México y la UE ya responde satisfactoriamente
a las enormes expectativas que había generado", dijo el
presidente mexicano Vicente Fox, en la sesión de clausura
del Foro, al tiempo que resaltaba el hecho de que "entre
julio del año 2000 y julio de 2001, el comercio entre ambas
partes observó un importante crecimiento aun a pesar de
las circunstancias actuales en materia de desaceleración
económica mundial". "México en los últimos diez años ha
invertido mucho tiempo y esfuerzo político en construir
la relación en el Tratado de Libre Comercio de Norteamérica,
pero ahora estamos decididos a invertir el tiempo, el esfuerzo
político, económico y de inversión para construir una relación
exitosa con la Comunidad Europea", prometió el presidente
de México.
Las consecuencias de la globalización en el desarrollo económico
y social y las experiencias y posibilidades de cooperación
entre México y la UE fueron objeto de la primera sesión
de trabajo de este Foro México-Unión Europea, en la que
intervinieron el secretario de Relación Exteriores mexicano,
Jorge Castañeda, y el español Miguel Ángel Cortés, secretario
de Estado para la Cooperación Internacional y para Iberoamérica.
Los beneficios de todo tipo que para la ciudadanía pueden
conseguirse a través de los procesos de integración y complementación
económica fueron expuestos por Jorge Castañeda como los
efectos deseables de la globalización, quien resaltó que
el acuerdo entre México y la UE "contribuye al proceso de
renovación y fortalecimiento de la vida política de México
-dijo-; la democracia, la pluralidad y la tolerancia, pero
también al respeto a los derechos humanos, la legalidad
y la pujanza cultural de nuestro país han adquirido mayor
peso en las relaciones internacionales de México". La importancia
que tienen estos valores compartidos entre México y la UE
también fue resaltada por el secretario de Estado español.
"La experiencia de muchos años de ayuda al desarrollo nos
ha demostrado que la pura transferencia de capitales de
los países ricos a los países pobres no ayuda a la situación
del desarrollo-explicó Miguel Ángel Cortés--, que no hay
desarrollo posible sin democracia, sin Estado de derecho,
sin respeto a los derechos humanos, sin igualdad entre hombres
y mujeres".
En la primera mesa redonda del Foro el mexicano Mikel Hakim,
subsecretario de Relaciones Económicas y Cooperación Internacional,
describió el funcionamiento de los órganos creados por el
tratado México-UE, pasó revista a la nueva situación que
se ha creado entre los dos países y evaluó los logros producidos
en los primeros doce meses por este acuerdo. Joaquín Almunia,
presidente del Comité de Presupuestos del Congreso español,
intervino para explicar la situación económica europea del
momento y los efectos que la ampliación de la UE de 15 a
25 miembros puede tener para México.
Las dificultades, las experiencias y las oportunidades que
generan los distintos tratados de libre comercio y de integración
económica fueron examinadas en la segunda sesión de trabajo
del Foro México-UE. El ex ministro francés de Finanzas Dominique
Strauss-Kahn invitó a estudiar las experiencias de Praga
y Génova para que la globalización no sea entendida como
un peso para otros países menos industrializados y mostró
su confianza en que las más recientes medidas económicas
adoptadas por el gobierno mexicano, como la reforma fiscal
y la renovación del sistema bancario, servirán para impulsar
precios competitivos e incrementar las exportaciones. El
presidente del Consejo Mexicano de Hombres de Negocios,
Valentín Díez Morodo explicó cómo el Tratado de Libre Comercio
de América del Norte (TLCAN) había incrementado el valor
de las exportaciones mexicanas de 41 mil millones de dólares
en 1994 a 131 mil en el 2000. Luis de la Calle, subsecretario
de Comercio Internacional de la Secretaría de Economía mexicana,
aseguró que el acuerdo entre México y la UE tiene más ventajas
estratégicas que económicas, pues la red de tratados de
libre comercio de México ofrece acceso preferencia¡ a 850
millones de consumidores de 32 países que representan al
60 por ciento del producto interno bruto (PIB) mundial.
Durante el almuerzo que cerraba la primera jornada del Foro,
Porfirio Muñoz Ledo, embajador de México ante la UE, destacó
que los actores del acuerdo entre México y la Unión Europea
no son sólo las naciones, sino también las políticas nacionales,
las empresas, los sindicatos, los medios de comunicación
y de la cultura y las ONGs. En respuesta a las palabras
de Muñoz Ledo, Carl Bildt, ex primer ministro de Suecia,
reconoció también la importancia que el acuerdo concede
a los sectores sociales y aseguró que este tratado "es sólo
el principio de una larga carrera de retos y de cambios".
Las perspectivas financieras abiertas por el acuerdo México-UE,
el flujo de inversiones extranjeras, las políticas fiscales
y las importancia de sectores estratégicos, como el energético
o el de las telecomunicaciones fueron objeto de análisis
y debate durante la segunda y última jornada del Foro.
Abrió la sesión el secretario de Economía mexicano, Luis
Ernesto Derbez, describiendo los cambios que la globalización
había producido en su país en los últimos quince años, especialmente
el de la mejoría de la calidad de la producción, que beneficia
a la empresa, al trabajador y al productor. Gracias a estas
mejoras, "México debe pasar de un sistema de mano de obra
barata al desarrollo tecnológico, pues no podemos competir
con países como China en ese ámbito", dijo. Al comentar
las sombrías perspectivas de la economía mundial en aquel
momento, el gobernador del Banco de México, Guillermo Ortiz,
destacó que las reformas estructurales que se estaban llevando
a cabo en México para converger con Estados Unidos y con
Europa habían permitido que, por primera vez en la historia
del país, los mercados financieros no se vieran afectados
por la crisis económica. Carlos Solchaga, ex ministro de
Hacienda y vicepresidente de la Fundación Euroamérica, explicó
también el momento económico reconociendo que Europa no
está todavía en disposición de tomar el liderazgo mundial.
"Si Estados Unidos va bien, Europa irá también bien -dijo-;
si Estados Unidos tarda en recuperarse, la recuperación
europea vendrá más tarde". Y a continuación Solchaga expresó
su confianza en que la elasticidad de los sistemas fiscales
y las políticas de gastos sociales europeos amortiguaran
el efecto de la crisis en la UE.
El secretario de Hacienda de México, Francisco Gil Díaz,
resaltó también durante la segunda sesión de la jornada
la consistencia de las medidas financieras de su país, que
habían permitido al país consolidar su posición frente a
otros mercados emergentes. Carlos Fernández, director de
Grupo Modelo, destacó las políticas fiscales encaminadas
al desarrollo de las PYMES. Los españoles Miguel Ángel Sánchez,
director general de Tributos del Ministerio de Hacienda,
y Fernando Murillo, secretario general del Instituto de
Crédito Oficial (ICO), explicaron la experiencia española
reciente en materias como la reforma fiscal y del mercado
de trabajo o la internacionalización de la economía. La
visión de la situación económica de América Latina a través
de la óptica de una gran empresa española afincada en numerosos
países americanos estuvo a cargo de Carlos Gómez y Gómez,
presidente del consejo del Grupo Financiero Santander Serfín.
El Plan Sectorial de Energía elaborado por México para asegurar
el suministro eléctrico a la República de 2006 en adelante
fue enunciado por el secretario mexicano de Energía, Ernesto
Martens, al presentar la ponencia "El sector energético
en el contexto de la política económica". A continuación,
Francisco Barnes de Castro, subsecretario de Política Energética
y Desarrollo Tecnológico, expuso la necesidad que tiene
el sector público mexicano del sector privado para complementar
la inversión en la expansión de la factura energética. La
política de privatizaciones y las medidas encaminadas a
fomentar la competencia llevadas a cabo por el gobierno
español en los últimos años fueron el objeto principal de
la intervención de José Folgado Blanco, secretario de Estado
de Economía, de la Energía y de la Pequeña y Mediana empresa.
En materia de comunicaciones, Jorge Álvarez Hoth, subsecretario
de Comunicaciones, explicó el proyecto "e-México", que,
con la colaboración de los estados y los municipios, pretende
reducir la brecha digital que existe en el país y llevar
Internet a las 125.000 escuelas públicas y a los 30.000
centros de salud de la república mexicana. La estrategia
de la compañía española Telefónica, que opera en catorce
países americanos y da servicio a casi 76 millones de clientes
en todo el mundo, fue el eje de la intervención de Fernando
Fournon, director general de Latinoamérica de Telefónica
Móviles. Juan Miguel Villar Mir, presidente de Grupo OHL,
destacó la potencia de los grupos españoles de financiación
de infraestructuras, resaltó que el suyo sería el líder
en Latinoamérica a finales del año 2001 y felicitó al gobierno
federal mexicano por su política impulsora de fomento de
todo tipo de infraestructuras.
El Plan Puebla-Panamá, elaborado por el gobierno mexicano,
pretende corregir la asimetría de crecimiento que se está
produciendo en el país como consecuencia del TLCAN mediante
programas de desarrollo regional que involucran a los nueve
estados mexicanos de la región del sudeste y de coordinación
de acciones con los siete países centroamericanos. Florencio
Salazar, coordinador general de este plan, explicó en la
ultima sesión del Foro México-UE esta iniciativa ideada
para fomentar el crecimiento en el área Centroamericana
en la que se dan importantes desequilibrios.
En la clausura de este tercer Foro México-UE, el ex secretario
mexicano de Relaciones Exteriores Fernando Solana subrayó
los logros alcanzados por el singular acuerdo que une a
México con Europa y expresó la necesidad de analizar los
pasos para el futuro y de mantener la continuidad de las
rondas de negociaciones. Francisco da Cámara, director para
América Latina de la Comisión Europea, elogió las intervenciones
de los participantes en el Foro, en las que "predominan
el optimismo y el espíritu competitivo", y resaltó el papel
de México como motor de las cumbres entre América Latina
y Europa". Michael Portillo, diputado conservador del Reino
Unido, hizo hincapié, por su parte, en la necesidad de mantener
el apoyo de la Unión Europea para consolidar negocios en
América Latina. Cerró el acto el presidente de la Fundación
Euroamérica, Tristan Garel-Jones, con afectuosas palabras
para los participantes y exponiendo los éxitos de las empresas
patrocinadoras de este Foro que durante dos días de noviembre
atrajo la atención de todos los medios de comunicación mexicanos.
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