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¿Por que es Latinoamérica
importante para Europa?
Cuatro personalidades europeas muy distintas de muy distintos
campos explican las razones que exigen nuevas vías de entendimiento
entre América Latina y Europa.
Josep Piqué
Ministro de Asuntos Exteriores
de España
Si la Europa de hoy está más cerca de la realidad iberoamericana,
es porque España ha sabido movilizar los intereses comunes
a los dos contenientes desde nuestra integración en las
instituciones comunitarias.
España se ha convertido en uno de los principales clientes
europeos de Iberoamérica, con numerosos intereses y cuantiosas
inversiones estratégicas en sectores clave. Por ello, nuestro
país seguirá defendiendo que los países iberoamericanos
sean interlocutores privilegiados de una cooperación avanzada,
tanto política, como económica y comercial. El reciente
Acuerdo con México y las negociaciones iniciadas con MERCOSUR
y con Chile son ejemplos destacados de este planteamiento.
La cumbre de Jefes de Estado y Gobierno que celebraremos
en España en el año 2002, durante nuestra Presidencia, debe
ser la culminación del diálogo político ente la Unión Europea
y, sobre todo, debe permitir encarar el futuro con mayor
ambición y resolución en beneficio de todos.
Jorge Semprún
Escritor
El proceso histórico de la mundialización ha comenzado hace
siglos, en la época de los Descubrimientos. Desde su inicio,
América Latina fue para Europa, en dicho proceso, un factor
importante del desarrollo.
Durante un largo periodo, ciertamente, el intercambio entre
Europa y América Latina fue desigual, basado en relaciones
de tipo colonial o imperial. Pero la independencia de los
países suramericanos, el paulatino fortalecimiento de sistemas
democráticos han ido estableciendo relaciones más igualitarias,
tanto en el terreno cultural como en el de la economía de
mercado.
Hoy la nueva fase de la mundialización que promueve la revolución
tecnológica en pleno estallido exige un cambio cualitativo
de las relaciones entre Europa y América Latina. Civilizaciones
tan diversas, pero articuladas en torno al tronco común
de la Razón democrática, heredera de la ilustración que
fue inspiración de los Libertadores, sólo pueden ganar en
riqueza, saber y madurez, al fomentar el mutuo conocimiento
y el intercambio multicultural.
Todo lo cual no sólo es necesario, también es posible. ¡Manos
a la obra!.
Xavier Irala
Presidente de Iberia, España
Si se tiene en cuenta que en el último año las empresas
españolas han duplicado su inversión en los países de América
Latina al alcanzar los 20.000 millones de dólares, y que
con esa cifra España ha pasado a ser el primer inversor
extranjero desbancando incluso a Estados Unidos, ello puede
dar una idea de la importancia que posee un mercado cuya
población supera los 400 millones de personas y que cada
día tiene mayor proyección internacional.
Iberia siempre ha apostado por este mercado y en los más
de cincuenta años que lleva volando a América Latina ha
logrado convertirse en la compañía líder en tráfico aéreo
entre Europa y América Latina. Y en sus objetivos estratégicos
está en el continuar y consolidar ese liderazgo, para lo
cual Iberia ha tomado entre otras, la decisión de participar
en oneworld como socio fundador. La gran aportación de Iberia
en oneworld, s precisamente su liderazgo en ese mercado,
cuya red se complementa con las del resto de las compañías
de la alianza. Por tanto, Latinoamérica seguirá siendo a
corto y largo plazo un mercado estratégico para Iberia,
para España y, por extensión, para Europa.
Daniel Franklin
Director Editorial. The Economist
Itelligence Unit, Reino Unido
Desde Colón, los europeos se han sentido atraídos por el
potencial de América Latina, Demasiado a menudo en los tiempos
modernos se han sentido defraudados por la realidad.
A pesar de ello, las relaciones están maduras para un renacimiento
por varias razones:
Primero, por el argumento de la democracia de la región.
Los gobiernos democráticamente elegidos no necesariamente
adoptan políticas estables, pero son más proclives a crear
sociedades abiertas. Luego, América Latina ha abandonado
el fracasado modelo de desarrollo económico anterior y ha
optado, aunque con distintas velocidades, por la liberalización.
Su tamaño siempre ha sido parte del atractivo de esta región
y ahora, con Internet, el mundo hispano hablante se puede
convertir en un enorme mercado para el comercio electrónico.
No es extraño, por tanto, que las perspectivas económicas
de América Latina estén en alza. Para Europa, con este proceso
se abren atractivas oportunidades. Para América Latina,
Europa es un mercado importante y una defensa contra la
excesiva dependencia a los EE.UU.
Las relaciones entre América Latina y Europa (políticas,
comerciales y culturales) están listas para recibir un nuevo
impulso.
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